9.- Diosa Melínoe

Esta noche nos visita la Diosa de los 👻.

Melínoe (Μελινοε: «Pensamiento oscuro»; de «melas» – «negros» – y «noe» – «mente») era una antigua diosa griega de las ofrendas a los fallecidos. Vagaba por la Tierra cada noche con fantasmas, asustando a todo el mundo en su camino. Se decía que esta era la razón por la que los perros ladraban aparentemente a cualquier cosa de noche.

Era la hija de Zeus, que se disfrazó de Hades y sedujo a Perséfone en el río Estigia. Por esto, el cuerpo de Melínoe era mitad luz y mitad oscuridad reflejando la luz de su padre, el rey del Monte Olimpo, Zeus y la reina del Inframundo, Perséfone. También se creía que la oscuridad significaba Hades, y la luz Perséfone.

Otras tradiciones más antiguas dan la paternidad al esposo de Perséfone, el dios Hades, siendo Melínoe la segunda hija de los reyes del inframundo tras Macaria.

Melínoe es la Dama de los Fantasmas y Diosa de las Pesadillas Ella trae terrores nocturnos a los mortales, por lo que se manifiesta en formas extrañas, ahora claro para el ojo, ahora sombría, ahora brilla en la oscuridad, y puede conducir con ello a los mortales al mundo de la locura.

Melínoe parece haber sido nombrada sólo en las historias órficas.

Os estaréis preguntando qué son las historias órficas…

El orfismo (de Orfeo) es una corriente religiosa de la antigua Grecia, relacionada con Orfeo, maestro de los encantamientos. Al poseer elementos propios de los cultos mistéricos, se le suele denominar también como misterios órficos.

Los órficos (orphikoi) fueron un grupo que unió creencias procedentes del culto al dios Apolo con otras relacionadas con la reencarnación.

Creían que el alma se mantiene únicamente si se conserva su estado puro. Por ello usaron a Dioniso como un elemento purificador y figura central de sus creencias.

Orfeo, por su parte, con sus cualidades de pureza sexual, su facultad de profetizar lo que ocurriría después de la muerte y sus dotes musicales, aportaba otra figura central para el anclaje de las creencias órficas.

Estas creencias fueron recogidas de narraciones sagradas (iepoi lógoi) que suelen datarse en el siglo III a.C. En el siglo V a.C., Heródoto habla de los órficos y de los pitagóricos como participantes activos de ciertos tabúes o prohibiciones. Se sabe también que Platón se vio vinculado con oráculos y revelaciones órficas. Por otra parte, Aristóteles, conoció y manejó las llamadas Narraciones Órficas.

Puede decirse por tanto que la denominación de órficos en el mundo griego tenía un puesto importante, pero más en forma sectaria, y no debe confundirse nunca con la percepción griega sobre la formación de la vida y del universo.

La existencia de las famosas láminas áureas procedentes de tumbas de Grecia y Creta, con carácter órfico para el tratamiento del alma del muerto, y anteriores al período helenístico, únicamente demuestran lo antes dicho: la existencia de algún tipo de secta ritual con creencias religiosas acerca de la vida después de la vida y la transcendencia continua del alma.

Estar atentos cuando oigáis a un perro ladrar por la noche…la Diosa Melínoe está cerca…tendréis pesadillas…?!