5.- LA LEYENDA DEL ARCO IRIS.

Dedicada a tod@s l@s pequeñ@s de nuestros mochuel@s !!

Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo los colores empezaron a pelearse porque cada uno pensaba que era el más importante.

• EL VERDE dijo….sin duda yo soy el más importante. Soy el color de la esperanza. He sido escogido para la hierba, los árboles y las hojas. Sin mí los animales morirían y si mirais alrededor vereis que estoy en todas las cosas.

• EL AZUL interrumpió: Tú solo piensas en la Tierra pero debes tener en cuenta el cielo y el mar.

El agua es la base de la vida y son las nubes quienes la absorben del mar azul.

El cielo da espacio, paz y serenidad. Sin mi paz seríais infelices.

• EL AMARILLO soltó una risita:

!» Vosotros dos sois tan serios «!

Yo traigo al mundo risas, alegrías y calor. El sol es amarillo, la luna es amarilla, las estrellas son amarillas. Cada vez que mirais un girasol, el mundo entero comienza a sonreir. Soy el color de la alegría!!

• EL NARANJA tomó la palabra y dijo solemnemente soy el color de la salud y de la fuerza. Soy necesario para la vida humana porque transporto las vitaminas más importantes.

Pensad en las zanahorias, las naranjas, las calabazas, los mangos y las papayas.

No pierdo el tiempo dando vueltas, pero cuando coloreo el cielo en los amaneceres y atardeceres mi belleza es tan grande… que se olvidan de vosotros.

• EL ROJO no podía callar más y saltó:

Yo soy el color del valor y del peligro. Siempre lucho por una causa. Traigo fuego a la sangre. Sin mí la Tierra estaría desierta como la Luna.

Soy el color del amor y la pasión y de flores como la amapola que cubre los campos.

Así fue como todos ellos estuvieron peleando tan ruidosamente que se levantó una gran tormenta con relámpagos y truenos empezando a llover a cántaros.

Entonces la lluvia les increpó diciendo con fuerte voz;

Estáis locos!!! Todos teneis una función única y diferente. Daos las manos y venid conmigo. Me han ordenado lavar el mundo y poner el Arco Iris para que cuando os reconozcais en él debeis teneros en cuenta los unos a los otros.

¿POR QUÉ LOS OSOS POLARES TIENEN LA COLA CORTA?.

Cuenta una antigua leyenda de Escandinavia que un frío día de invierno, un gran oso polar deambulaba de aquí para allá buscando comida, cuando de repente pasó a su lado una zorra que llevaba varios peces en una bolsa.

El oso estaba muerto de hambre y sintió que la boca se le hacía agua, al ver el suculento manjar que la zorra se íba a zampar.

Levantó la voz y le preguntó:

– ¡ Hola amiga! ¡ Veo que has tenido suerte!. Hoy vas a cenar como una reina… ¿dónde has conseguido ese estupendo botín?.

La zorra se paró en seco y con cara de despreocupación le dijo….Muy sencillo….fuí a pescar.

¿ A pescar?….!!pero si el lago está helado!!.

La zorra que era muy sabionda, se lo explicó de forma sencilla para que lo entendiera.

¡ Amigo no te enteras!

El lago está helado en la superficie pero no en el fondo. Haz un agujero en el hielo con las garras, y después prueba a meter la cola en el agua, en cuanto la vean los peces, se agarrarán a ella para mordisquearla. Cuando notes que han picado unos cuantos, da un tirón fuerte y ya está, comida fresca y abundante para tí.

¡ Uy pues si!…parece muy fácil!. Lo es, pero te advierto que el agua está muy fría. Tienes que aguantar lo más que puedas, porque cuantos más peces se peguen a tu cola, mejor será la recompensa, pero tampoco te pases, porque las consecuencias pueden ser nefastas…..como mucho cinco minutos…

¡ Entendido!. Muchas gracias por tus buenos consejos.

De nada amigo dijo la zorra. ¡ Que tengas mucha suerte!…y siguió su camino.

El oso se dirigió al lago y se encontró con una gran placa de hielo en la que se podía patinar como mucho, o arrojar piedras para verlas rebotar en la superficie. Animado por lo que le había dicho la zorra, hizo un agujero con las garras y metió la cola dentro del agua.

¡¡ Brrrr, brrrr!…¡qué fría está!…

El oso sentía el frío por todo su cuerpo y armado de paciencia esperó y esperó, hasta que los peces empezaron a acercarse a su cola. Al momento sintió unos mordisquitos muy suaves y calculó que serían diez o doce peces nada más.

Parece que el plan funciona…. pero tengo tanta hambre…, que necesito pescar por lo menos tres docenas….voy a aguantar un poquito más..

Dejó pasar diez minutos y como no aguantaba más el frío del agua, se levantó de golpe y dió un fuerte tirón, pero la cola se le había congelado, y se partió de cuajo casi hasta la raíz.

Por ser avaricioso, ese día se quedó sin comer, pero lo curioso de esta leyenda es que sus congéneres nacen con la cola muy pequeñita y muy corta.