5.- Mochuelos Viajeros

#MochuelosViajeros ….. Buenas noches, en esta edición de Mochuelos Viajeros nos vamos a uno de esos lugares del mundo…icónicos…una urbe canalla donde la herencia europea se siente en cualquier esquina, ciudad de música, espiritualidad, magia y pasión y cuyo Aeropuerto se llama Louis Armstrong….bienvenidas…bienvenidos…que comience…el viaje a…

 

Parafraseando a Sabina…Allá donde desemboca el Mississippi y el mar sí se puede concebir… pongamos que hablamos de Nola ( ya que de esta manera también nos podemos referir a esta maravillosa ciudad)

Nos situamos….

En azul el barrio francés..auténtico corazón de la ciudad.

Nueva Orleans (en francés: La Nouvelle-Orléans; en inglés: New Orleans) es una ciudad ubicada al sureste del estado de Luisiana, Estados Unidos, sobre el delta del río Misisipi. Antes de la catástrofe del huracán Katrina en 2005, la población de Nueva Orleans alcanzaba los 400 000 habs. reduciéndose a la mitad tras dicha destrucción; posteriormente, su población aumentó llegando a los 378 000 habs. en 2013.

Nueva Orleans es el principal puerto del río Misisipi y el séptimo mayor del país.

Es una ciudad multicultural, con especial influencia africana, latinoamericana, española y francesa— muy conocida por sus festivales, su música y su cocina. Eventos como el Mardi Gras, Jazz Fest y el Sugar Bowl (tazón del azúcar) mantienen a la ciudad como un destino turístico. En Nueva Orleans nacieron músicos de jazz como Louis Armstrong, Wynton Marsalis y Harry Connick, Jr., el vocalista de Heavy Metal Phil Anselmo y el rapero Lil Wayne. También es la cuna de los escritores Tennesse Williams, Anne Rice, Sherrilyn Kenyon y John Kennedy Toole.

 

Fotos como la del puerto 👆 ó, más arriba, la de los rascacielos también forman parte de la estampa de Nueva Orleans, y por tanto necesarias para completar la foto de esta ciudad, ahora bien, si hemos llegado hasta aquí es porque para nosotros Nola (veis qué rápido se le coge cariño?) significa…

Color, sabor, espiritualidad, muerte, vida…

 

Repasemos su historia…

 

Época colonial

Nueva Orleans fue fundada en 1718 por la familia original Los Mikaelson, quien dio al asentamiento el nombre de La Nouvelle-Orléans. El sitio para la fundación de Nueva Orleans, cabecera de la colonia, fue elegido por ser la planicie del delta del Misisipi, a fin de crear una ruta de comercio con los nativos americanos que fijaban sus tiendas entre el Misisipi y el lago Pontchartrain. Nueva Orleans se convirtió en la capital de la Luisiana francesa en 1772, adquiriendo preponderancia sobre Biloxi.

Nueva Orleans 1728

En 1763, Francia decidía compensar a su aliada España por los servicios que esta le prestaba frente al común enemigo inglés. Así pues, tras la pérdida temporal de La Habana y Manila a manos de los ingleses, Francia cedía el territorio de la Luisiana al Imperio español en cláusula secreta al tratado de París. El primer gobernador solo arribó en 1766; se trataba entonces del geógrafo Antonio de Ulloa, quien sufrió el absoluto rechazo de la población, al creer esta erróneamente que los españoles venían a cambiar sus usos y su lengua; a Ulloa sucedió Alejandro O’Reilly, bajo cuyo mandato un grupo de colonos franceses, contrarios a las restricciones comerciales de la nueva metrópoli, se rebeló contra el gobierno español y su «mal vino». O’Reilly, siguiendo órdenes de Madrid, reprimió enérgicamente la revuelta, nada menos que decapitando a los cinco principales sediciosos. Tras eso, la tranquilidad sería absoluta a lo largo de todo el período español. Entre los gobernadores de la Luisiana española sobresale Bernardo de Gálvez, figura decisiva de la participación española en la génesis de los Estados Unidos.

Bernardo de Gálvez

 

 

Sus victoriosas campañas frenaron el avance inglés por el flanco sur de la joven república norteamericana. Con una poderosa flota traída desde La Habana derrotó a los ingleses en el golfo de México, haciendo que Inglaterra reconociera la soberanía española en las Floridas. Gálvez también supo poner fin al contrabando inglés. Mantuvo excelentes relaciones con los colonos franceses, no solo por sus dotes de gobernante, sino también por desposar a Felicité de Saint Maxent, criolla francesa. Fomentó la agricultura, y también por cuestiones militares, trajo pobladores procedentes de las islas Canarias, a los que distribuiría en colonias cercanas a Nueva Orleans en tierras que eran poco habitables.

Nueva Orleans española

 

El clero y los administradores españoles enviados a la colonia eran escogidos de entre una clase ilustrada y bilingüe, a fin de congraciarse con una población de suyo reacia a la transferida soberanía. Bajo España, la ciudad fue elevada a sede diocesana, siendo su primer obispo el capuchino Fr. Andrés Peñalver y Ródenas, venido de La Habana. Después de dos grandes incendios, en 1788 y en 1794, el Cabildo español impuso el adobe o ladrillo como material de construcción de inmuebles en la ciudad, con lo que esta fue adquiriendo su hermoso y peculiar aspecto. Andrés de Almonaster y Rojas, notario público de la ciudad que aspiraba a títulos nobiliarios, pagaría de su propio peculio grandes obras públicas, como la vasta Plaza de Armas, incluidos la Catedral, los palacios del Cabildo y del Presbiterio y los edificios de apartamentos que, con soberbios balconajes, flanquean dicha plaza. A la muerte de Almonaster, su hija, la baronesa Micaela Almonaster de Pontalba, completaría la obra paterna. Todo ello ha sido preservado hasta hoy día.

LUGAR DE INTERÉS Catedral de San Luis, de la época española. Flanqueada por El Cabildo y El Presbiterio, en Jackson Square.

LUGAR DE INTERÉS edificio del cabildo, época española.

LUGAR DE INTERÉS Plaza de Armas (actual Jackson Square), de la época española.

La ciudad sufrió grandes epidemias de fiebre amarilla, malaria y viruela. La última de ellas a principios del siglo XX. En 1795, España cedió los derechos de uso del puerto a los Estados Unidos, lo que trajo un considerable auge comercial a la ciudad. En 1801, rescindido el pacto borbónico entre Francia y España, Napoleón decidió unilateralmente la retrocesión de la Luisiana a Francia. La noticia solo se hizo pública en 1803; al mes de saberse, el gozo de los residentes franceses se trocó en consternación, pues también aprendían que la inmensa colonia, incluida su hermosa ciudad, era vendida a la joven república norteamericana. En la época, la ciudad de Nueva Orleans tenía una población de unos 10 000 habitantes.

SIGLO XIX

La naturaleza multicultural de Nueva Orleans es característica principal de la ciudad. La ciudad creció rápidamente con la influencia de las culturas española, hispano-americana, francesa, norteamericana, así como por la inmigración de colonos franceses y sus esclavos al huir de la revuelta independentista de Haití. Durante la Guerra Anglo-Estadounidense de 1812, los británicos intentaron conquistar la ciudad, pero fueron repelidos por las fuerzas lideradas por Andrew Jackson.

La población de la ciudad se duplicó en los años 1830 llegando a tener 102 000 habitantes para 1840, convirtiéndose en la cuarta ciudad de los Estados Unidos y la más grande del sur del país.

Nueva Orleans fue la capital del estado de Luisiana hasta 1849 y entre 1865 y 1880. La importancia de su puerto convirtió a Nueva Orleans en punto de comercio de los esclavos destinados al sur de los Estados Unidos. Al mismo tiempo era la ciudad con mayor número de ciudadanos afroamericanos libres. Durante la Guerra de Secesión Nueva Orleans fue capturada por las fuerzas de la Unión sin mayor resistencia y no sufrió la destrucción de la guerra del resto del sur del país.

Ilustración guerra civil Nueva Orleans

 

SIGLO XX

La mayor parte de la ciudad se encuentra bajo el nivel del mar. Está flanqueada por el río Misisipi y el lago Pontchartrain, de manera que debe protegerse mediante diques. Hasta principios del siglo XX existían fuertes restricciones para la construcción de nuevas edificaciones; solo se utilizaban los altos terrenos de aluvión que constituían en sí diques naturales entre los múltiples afluentes del delta del Misisipi. El resto de las zonas son pantanosas y están sujetas a inundaciones frecuentes. Originada en la hoz o meandro del gran río, tal característica dio a la ciudad su forma de media luna y su apodo La ciudad del cuarto creciente. En la década de 1910, el ingeniero e inventor A. Baldwin Wood puso en marcha su ambicioso plan de secar la ciudad, para lo que diseñó bombas aspirantes de gran tamaño (que todavía hoy se utilizan cuando hay fuertes lluvias), las cuales drenan el agua hacia el río dándole a la ciudad la posibilidad de expandirse a una mayor superficie.

En los años 20 se hizo un esfuerzo de modernización de la ciudad, que desgraciadamente eliminaba los balconajes de hierro fundido de la zona comercial de Canal Street. En los años 60, otro esfuerzo de modernización remplazó el tranvía por líneas de autobuses. Ambas acciones se consideran retrospectivamente como errores y el tranvía regresó progresivamente a Canal Street en los años 90.

A.Baldwin Wood, en el centro, con su sistema de drenado de Nueva Orleans.

Canal Street y su tranvía.

Canal Street principios siglo XX.

Nueva Orleans hoy.

 

HURACÁN KATRINA (2005)

A finales de agosto de 2005, el huracán Katrina, de categoría 5, hizo impacto en las costas de Luisiana, arrasando la parte este de la ciudad. Los fuertes vientos dañaron la infraestructura de la ciudad y produjeron una devastadora inundación. Una gran sección de los diques —pobremente construidos— que separan a la ciudad del lago Pontchartrain cedió ante el embate de los vientos y, como consecuencia, se produjo un colosal vertido de aguas del lago en la ciudad. Como resultado, Nueva Orleans quedó sumergida prácticamente en su totalidad.

Katrina.

2006, la reconstrucción prácticamente no se había iniciado y la total y segura reparación de los diques se postergó. Se reabrieron algunos centros de ocio, jazz y cultura en el Barrio Francés, pero las cifras del turismo se mantuvieron por un tiempo muy por debajo de los niveles previos al Huracán. Los suministros de agua y gas estaban al 41 % y 60 % respectivamente del funcionamiento anterior, y numerosas líneas del transporte público aún no habían sido restablecidas. Un elevado porcentaje de negocios abandonó la ciudad. En julio de 2006, la población había descendido a unas 200 000 personas, de las casi 500 000 con que contaba antes del huracán, y la criminalidad había aumentado proporcionalmente en relación con el nuevo número de habitantes.

No obstante, ya en 2009, aunque algunos problemas de servicio persisten, la «nueva» Nueva Orleans ha restaurado su infraestructura turística y el área metropolitana ha recobrado aproximadamente un 90 % de su población original.

 

Reconstrucciones 👇

Mercedes Benz Superdome, instalación deportiva.

Primeros convoyes del ejercito entrando en Nueva Orleans, cinco días después del Katrina. Nueva Orleans sumida en el caos y el pillaje.

Y asi llegamos al dia de hoy….Durante nuestro repaso a la historia os hemos mostrado algunos lugares de interés….a continuación completamos un poquito más esta información…MÁS LUGARES DE INTERÉS 😍😍👇

EL BARRIO FRANCÉS

BARRIO FRANCÉS Muchos de los edificios datan de antes de 1803, año en el que los Estados Unidos compraron Luisiana, aunque se añadieron algunos edificios en el siglo XIX y principios del siglo XX. Desde la década de 1920, los edificios históricos del barrio están protegidos por ley y no pueden ser demolidos. Cualquier renovación o nueva construcción en el barrio debe realizarse de acuerdo con las regulaciones de la ciudad para preservar el estilo histórico de la arquitectura.

BARRIO FRANCÉS Una gran parte de la arquitectura del Barrio Francés se construyó durante finales del siglo XVIII y el período de dominación española de la ciudad.

Igual que otras zonas de la ciudad urbanizadas antes de finales del siglo XIX en terrenos más altos que los diques de Nueva Orleans, el Barrio Francés apenas se inundó tras el Huracán Katrina. BARRIO FRANCÉS FIN.

 

CEMENTERIOS, las ciudades de los muertos de Nueva Orleans. LEYENDAS Y REALIDADES.

Los más importantes son los de San Luis y Lafayette.

Aquí nos centráremos en el de San Luis

Cementerio de San Luis.

SAN LUIS es el nombre de uno los tres cementerios católicos de Nueva Orleans (Luisiana, Estados Unidos).

La mayoría de las tumbas son del siglo XVIII y el siglo XIX, el cementerio se encuentra cerca del Barrio Francés. Todas las tumbas están por encima del nivel del suelo, esto se debe a que por la condición de suelo pantanoso y que la ciudad se encuentra bajo el nivel del mar, cuando llueve en exceso el cementerio se inunda y los féretros saldrían a flote.

Este cementerio incluye la tumba de Marie Laveau, la última reina del vudú de Nueva Orleans. Por esta razón el Cementerio de San Luis es muy frecuentado por practicantes de esta religión. Curiosamente, la tumba de esta mujer permaneció ignorada hasta 1970, cuando comenzaron a aparecer a la entrada de la misma dibujos cabalísticos, botellas con filtros mágicos, los signos X (que se refieren a la vida y a la muerte), pequeños ramos de flores, y monedas. Desde entonces, su tumba se ha convertido en un altar y es uno de los sitios más visitados en Nueva Orleáns.

Cada lunes se celebra allí una ceremonia a la que acuden quienes practican el vudú, la magia blanca y otras clases de hechicerías, lo que atrae a un buen número de turistas. Los seguidores de Marie Laveau van allí a pedirle que fortalezca sus poderes.

Enterrados también aquí, piratas legendarios (Jean Laffite), Madames de míticos burdeles, hechizeros, músicos…..etc

Solo visitable con guia turístico ó por los familiares de los allí enterrados.

Lo que la mítica Transilvania es a Europa, Nueva Orleans lo es al continente americano. Además del vudú y los fantasmas, se dice que en la ciudad de Nueva Orleans habitan vampiros, que llegaron ocultos junto con los barcos europeos de los primeros colonizadores.

El aura de misterio que envuelve a los cementerios de Nueva Orleans puede explicar parte de esta creencia. También, la tradición que tienen sus habitantes de no separarse de los cuerpos de sus muertos ni un instante hasta su entierro, se dice que es para garantizar que los difuntos no se levanten de sus tumbas.

Dentro de las razones “reales” o “históricas” en que se basan muchos creyentes de los vampiros de Nueva Orleans están los misteriosos asesinatos de 9 personas en 1984, quienes aparecieron con las gargantas destrozadas y sin sangre en los cuerpos.

 

PARQUES

La ciudad de Nueva Orleans cuenta con muchos parques con extensas áreas verdes; el City Park o Parque de la Ciudad es el más famoso de Nueva Orleans, y el sexto parque público más grande y séptimo más visitado de los Estados Unidos de América. Este parque también es un 50 % más grande que el Central Park de la ciudad de Nueva York.

City Park

 

Llegamos al final de nuestro recorrido histórico artístico vital por NOLA, y lo haremos con….

…de Nueva Orleans.

1. Barrio Francés

Después de que en 1718 Jean-Baptiste Le Moyne de Bienville fundara Nueva Orleans (La Nouvelle-Orléans en francés), la ciudad creció alrededor de la Antigua Plaza. Precisamente alrededor de esa plaza hoy está el barrio más antiguo y emblemático de Nueva Orleans (NOLA para los estadounidenses), que en español se denomina Barrio Francés (French Quarter), estilo y marca inconfundible de esta ciudad multirracial.

Considerado el corazón de NOLA, el barrio delimitado por el río Mississippi, Rampart Street, la calle Canal y Esplanade Avenue, tiene muchos hoteles, bares, y discotecas. También, atracciones turísticas notables como la calle Bourbon Street, Jackson Square, la catedral de St. Louis, el Mercado Francés, el Café du Monde y Preservation Hall (recinto sagrado del mejor jazz).

 

 

Jackson Square.

2. Jackson Square

Aunque se lo considera como el centro neurálgico del Barrio Francés, la Jackson Square o Plaza de Armas merece ser destacada por su perfil propio y porque está rodeada por varios lugares imperdibles: la catedral de San Luis, el mercado francés, Café du Monde, y el Central Grocery, un antiguo almacén italiano famoso por su muffuletta, típico bocadillo de NOLA, de pan de Sicilia, jamón queso y ensalada.

La muffuletta

3. Bourbon Street

Conocida como “la calle que nunca duerme”, Bourbon Street es la más concurrida del Barrio Francés por sus contrastes.

Bourbon es un cambalache donde todo está mezclado: la decadencia, la oferta erótica, los personajes curiosos y marginales, la diversión vertiginosa y un ejército de turistas que la circula día y noche.

Bourbon Street.

A pesar de que la mayoría de los locales son nuevos, la calle está flanqueada por preciosos edificios transformados en hoteles, como el histórico Royal Sonesta de 1721, y clubes musicales como el Old Absinthe House de 1807.

También hay lujosos restaurantes con más de cien años de historia, diversos cafés donde sirven dos especialidades de la ciudad (muffulettas y po-boys) y establecimientos de bebida (NOLA es una de las pocas ciudades en que se puede beber alcohol en la calle).

Lafitte’s Blacksmith. 👇❓

En los días de carnaval y los sábados hay frecuentes desfiles de carruajes y comparsas que celebran ritos tradicionales, carrozas con travestis y el ambiente festivo que es el sello de una ciudad que, para muchos estadounidenses puritanos, es considerada non sancta. Quizá en eso precisamente radique su atractivo.

Curiosidades: Lafitte’s Blacksmith 👆❓ Shop es una taberna situada en la esquina de Bourbon con la St. Philip Street de 1772 y es uno de los edificios más antiguos de Nueva Orleans; el bar y restaurante Napoleon House está en la antigua casa del alcalde Nicholas Girod y debe su nombre a un supuesto plan no concretado para rescatar a Napoleón de su exilio en la Isla Santa Elena y traerlo aquí; el bar Johnny White’s es el favorito de los motoqueros; Spirits on Bourbon se ha convertido en el más emblemático de Bourbon Street, con sus tazas con forma de cráneo y los tragos “Resurrección”.

 

4. Paseos en tranvía

Más allá del Barrio Francés, Nueva Orleans tiene lugares que vale la pena recorrer y una de las mejores formas de hacerlo es a bordo de los streetcars.

Actualmente funcionan cuatro líneas: Riverfront Line, Canal St. Line, St. Charles Line y Loyola Line. Las tres primeras son las más recomendables. Riverfront Line, inaugurada en 1988, es un agradable trayecto de catorce minutos entre el French Market y el Aquarium of Americas.

Otra buena opción es comenzar en una de las principales avenidas de la ciudad, con el legendario tranvía verde botella que circula las 24 horas y conecta el centro con la tranquila zona de Garden District, con sus hermosas fachadas que evocan las mansiones que se vieron en muchas películas filmadas en el sur, entre ellas la más famosa, “Lo que el viento se llevó”.

La otra línea de tranvía fácilmente identificable es la que tiene coches rojos. Lo mejor es comprar por US$ 3 un pase que sirve para todo el día que permite bajar y subir del transporte cuantas veces uno quiera.

 

5. Cruceros por el Mississippi

Este es otro paseo recomendado porque permite vivir Nueva Orleans desde otra perspectiva. La ciudad no podría ser explicada sin el legendario río Mississippi y los cruceros que se hacen actualmente explican esa simbiosis.

Para un paseo cercano que recorre el puerto, se puede viajar en el Natchez, un barco de vapor auténtico con un organillo, que cruza el Mississippi de la longitud de la ciudad dos veces al día.

Los que parten o llegan a NOLA forman parte de una gran flota destinada al turismo y son barcos característicos, una réplica de los navíos del siglo XVIII, aunque con muchas más comodidades. La travesía puede atravesar los estados de Minnesota, Wisconsin, Illinois, Kentucky, Missouri o Nueva Orleans.En esta última hay una gran cantidad de ofertas y modalidades: crucero de día en el Natchez con orquesta de jazz (dos horas), tour en barco por los pantanos y plantaciones de Louisiana, crucero, ‘brunch’ y orquesta de jazz en un barco de vapor o excursión al país cajún (el grupo étnico original).

Hay más opciones y los paseos (se pueden hacer en grupo), según duración y comodidades, oscilan entre los 31 y 90 dólares.

Mississipi y Nueva Orleans.

6. La música

Está fuera de discusión que la ciudad es la cuna de uno de los géneros musicales más famosos del mundo: el jazz. Y también se coincide en que es una música que nace de un cruce de culturas heterogéneo en la que predomina la influencia de los afroamericanos.

En síntesis: a los franceses y españoles, junto a alemanes, italianos, ingleses, irlandeses y escoceses que contribuyeron en la formación de la escena cultural de la ciudad, se suma la presencia fundamental de los habitantes de raza negra que venían de la zona occidental de África o del Caribe.

Es en este heterogéneo contexto cultural donde tuvo su origen la aparición de estilos musicales tan diversos como el jazz, la música cajún, el zydeco o el blues.

Lugares referenciales de esta movida: Irvin Mayfield’s Jazz Playhouse, Maple Leaf Bar, Fritzel’s Jazz Club, The Fountain Lounge, Preservation Hall, Maison Bourbon y muchísimos más (la mayoría concentrados en el Barrio Francés) son los templos que actualmente preservan el mejor jazz de Estados Unidos y marcan la identidad de un pueblo cuyos habitantes –especialmente los afroamericanos– todavía en los funerales regresan del cementerio al ritmo de jazz.

Maison Bourbon

Fritzel’s jazz club

7. Preservation Hall

Una mención aparte para el legendario y venerado club de jazz Preservation Hall, escenario de jazzmen míticos como Armstrong y símbolo de un arte que también es una forma de vivir.

Ubicado en el 726 St. Peter Street, corazón del Barrio Francés, Preservation es un viejo edificio con bancos poco confortables y una decoración rústica que ofrece tres sesiones de jazz a las 20, 21 y 22, tres horas de música para diferentes conjuntos.

Preservation Hall.

Nos colamos a ver que se cuece?….👆

Venga, en silencio, que somos muchos….

 

8. El festejo del Mardi Gras

Mardi Gras es el nombre con que se conoce el carnaval que se celebra en Nueva Orleans, Louisiana; Mobile, Alabama y San Luis, Missouri.

El de NOLA es el más famoso y convoca a miles de visitantes todos los años. Su nombre deriva del idioma francés, que se traduce directamente al español como “martes graso”, pero se denomina tradicionalmente como “Martes de Carnaval”.

Lo de “graso” tiene sus connotaciones: el “Martes de grasa” se refiere a que era el último día para disfrutar de los placeres –culinarios y/o carnales– antes de la abstinencia, que marca el inicio de la Semana Santa y la Cuaresma.

Mardi Gras es propiamente el desfile que tiene lugar el último día, el anterior al “Miércoles de Ceniza” (el próximo año sería el 28 de febrero), aunque muchas veces se lo asocia con toda la temporada.

Porque un día parece insuficiente para semejante celebración y, entonces, se impuso la costumbre de comenzar la temporada del Carnaval (remonta sus orígenes de la tradición católica) el 6 de enero, cuando llega la noche de Epifanía. Desde ese día se empiezan a observar coloridas carrozas, bailes de máscaras y los conocidos king cake (“tartas reales”).

Ya dos semanas antes del Martes de Carnaval se organiza un desfile diario. Sin embargo, los desfiles y las celebraciones con más colorido se pueden observar los últimos cinco días de la temporada. En la última semana del carnaval se suceden numerosas actividades, tanto en Nueva Orleans como en las comunidades vecinas.

Aunque muchos turistas visitan la calle Bourbon y otras secciones del barrio Francés durante los festejos del carnaval Mardi Gras, los desfiles más grandes no pasan por ahí debido a que las calles son demasiado estrechas para que puedan circular las carrozas.

Si quieren disfrutar de esta fiesta exultante y lujuriosa, los visitantes deberán averiguar esas alternativas.

9. La gastronomía

Como no podía ser de otra manera, la gastronomía de Nueva Orleans y el estado de Lousiana combina influencias francesas, españolas, caribeñas, africanas y estadounidenses, e incluye rasgos distintivos de la cocina italiana.

La comida más característica es la cajún (de la tradición francesa más rústica y con ingredientes locales) y la criolla, que tiende más a los estilos europeos clásicos adaptados a los alimentos locales.

En general, la influencia francesa en la cocina cajún procede de diversas cocinas francesas de regiones agricultoras, mientras la cocina criolla evolucionó en las casas de aristócratas adinerados, o de quienes imitaban su modo de vida.

Este cruce enriqueció la oferta gastronómica de Nueva Orleans, que ostenta algunos de los restaurantes y chefs más afamados de EE.UU. Algunos son muy conocidos, como Antoine’s y Tujague’s, que han estado en funcionamiento desde el siglo XIX. También destacan Arnaud’s, Galatoire’s, Broussard’s y Brennan’s.

Antoine’s.

La comida cajún consiste en tres platos: el principal (carne de cerdo), otro de arroz, pan de maíz u otro plato de cereal y el tercero contiene algún tipo de verdura.

Jambalaya, la ardiente paella de Nueva Orleans

Jambalaya es un título mítico del country estadounidense. Fue compuesta en 1952 por Hank Williams, quien al parecer se inspiró en una canción tradicional cajún, Grand Texas. Mil veces grabada y regrabada, la hemos oído en versiones tan dispares como la de Creedence Clearwater Revival y la de los Carpenters. Yo me quedé para siempre con la de Emmylou Harris, que oponía su picante sureño a la ñoñería de la infortunada Karen Carpenter. Claro que una es de Alabama y la otra de Connecticut.

http://www.elcorreo.com/bizkaia/planes/gastronomia/201405/17/jambalaya-ardiente-paella-nueva-20140515183553.html

Os recomendamos esta receta del Jambalaya, el arroz picante de Nueva Orleans…👆…el truco…la «Santisima Trinidad» de la cocina cajún…cebolla, apio y pimiento verde bien picaditos…👍👍👍👍😋

La influencia española, especialmente canaria, sobre la cocina criolla está presente en el uso de pimientos, en el jugo de cítricos en las marinadas, en la gran importancia del arroz y en las judías (porotos).

La pasta y salsas de tomate llegaron en la época en que Nueva Orleans fue destino de la inmigración italiana y griega. Las influencias africana e india se debieron a que muchos sirvientes eran afroamericanos o asiáticos, como muchos cocineros de restaurantes y cafeterías.

En Nueva Orleans son absolutamente recomendados los mariscos, como ostras, cangrejos de agua dulce y camarones.

 

10. La ruta de las plantaciones

Otro imperdible de Nueva Orleans son las residencias de las antiguas plantaciones, auténticos íconos del estilo de vida sureño. Fueron la base de su economía y cultura. Anteriores a la Guerra Civil (1861-1865), las hay de estilo victoriano, greek revival y colonial.

En esos cuidados jardines y amplias dependencias se respira la nostalgia de un estilo de vida que aparece en películas como “Lo que el viento se llevó” o “Django desencadenado»

Las familias adineradas de esta época vivían en sus mansiones dentro de sus plantaciones con casas en la ciudad, alternando la vida en el campo con la vida de la alta sociedad de las ciudades.

En un solo día es posible realizar el recorrido completo y visitar varias casas.

 

Y FUERA DE LISTA….un imprescindible para los amantes del Nueva Orleans de sangre…

La Mansión de Delphine Lalaurie, en el Barrio Francés, la carnicera de Nueva Orleans….aunque esa…es otra historia…