Gondar Etiopia: La Camelot De Africa

 

Gondar. Fundada en 1636 en el noroeste de Etiopía, fue la sede de la corte del emperador Fasil o Fásilidas. Durante casi 200 años fue ciudad real, encrucijada comercial y sede de la cultura. Impulsó uno de los períodos más fecundos del arte etíope.

 

 

Espléndida capital cuyo reinado duró más de dos siglos a partir de 1636; al principio fue un campamento instalado para recibir al emperador, a los nobles y a los oficiales con sus sirvientes. La sencilla aldea llegó a ser el centro de una compleja vida urbana, que atrajo personas de talentos muy diversos. El período constituyó un hito importante en la historia de Etiopía, con una relativa estabilidad política que acarreó cierto florecimiento de la vida económica y social de toda la población. Fueron utilizadas nuevamente las antiguas rutas comerciales que unían al país con el resto del mundo por el Mar Rojo. Se especializó y diversificó la artesanía para satisfacer la demanda de joyas y adornos que desempeñaban un papel relevante tanto en las ocasiones ceremoniales como en la vida cotidiana. Sus calles debieron estar llenas de músicos que alababan a Dios y a los emperadores, a los héroes, e, incluso, a la belleza de la propia ciudad. Hubo un desarrollo de la enseñanza tradicional de la teología, del derecho y de la gramática.

 

 

 

 

En la segunda mitad del siglo XVIII se produjo un período de incertidumbre que llevó a la decadencia de la monarquía y de la ciudad. El ocaso del reino de Gondar puede establecerse a partir de 1769, bajo el señorío de Iyoas Adyam Tragad. Esas circunstancias de declive, que duraron todo un siglo, se denominan en Etiopía la era de la Princesa (zemene mesafint), época de disturbios civiles y de regresión cultural. Gondar fue abandonada por el emperador Teodoro (1855-1869), quien trasladó su capital a Magadala. Más tarde, la ciudad sufrió el saqueo de los derviches mahdis, que llegaron de Sudán en 1888.

 

 

 

En el interior de la ciudad y en los pueblos circundantes se encuentran las ruinas de numerosos edificios imperiales, así como de iglesias y puentes construidos originariamente por mandato de los emperadores de los grandes nobles. El emperador Fasil tenía gran interés por la arquitectura y llevó a cabo grandes obras. Entre ellas destacan varios castillos, media docena de puentes, siete iglesias y un pabellón de baños llamado popularmente Mawagna.

 

 

Fasil Ghebbi
Recinto imperial de la ciudad, que ocupa una zona considerable en el centro del Gondar moderno. Está rodeado por una gran muralla de piedra y argamasa, con varias puertas que conservan sus nombres: Fit Ber, puerta principal; Wonber Ber, puerta de los jueces; Quali Ber, puerta de los esponsales; Embilita Ber, puerta de los músicos; Kechin Fetay Ber, la puerta de los hiladores; Tezkaro Ber, la puerta de las conmemoraciones funerarias, entre otras.

 

 

Ghemb Fasil

Es el más grandioso e imponente de los castillos de Gondar. Fue el primero de los robustos edificios erigidos en el Fasil Ghebbi. Es una estructura de dos pisos, erigida sobre una planta cuadrangular. Los muros almenados, gruesos en la base están flanqueados por cuatro torres redondas rematadas en cúpulas. En la parte posterior se alza una gran torre cuadrada, de vigilancia, que se eleva dos pisos por encima de las almenas del muro principal y cuyo tejado plano está igualmente protegido por un antepecho almenado. El techo de una de las pequeñas habitaciones del primer piso, que se dice fuera el salón del trono, ha sobrevivido en su forma original. El tejado plano está cubierto con piedras decoradas en color vino, y apoyado en vigas transversales de madera, ligadas a la viga principal. Las cuatro fachadas del palacio tienen varias puertas amplias, que culminan en arcos de diferentes colores, apoyados en capitales muy decorados. Algunas de esas puertas llevan a balcones de madera.

 

 

Mawagna
Se eleva a cierta distancia, al noroeste del complejo real, y se halla rodeado por un muro de piedra. En un espacio hundido para el baño hay, además, un pabellón de tres pisos con muros almenados y una torre cuadrada. El Mawagna se usaba con fines ceremoniales en la fiesta anual del Timkat, el bautismo, celebrada para conmemorar el bautismo de Jesús en el río Jordán. El tamaño de la piscina indica que también se usaba para nadar.

 

 

Cada uno de los sucesores del emperador Fasil construyó su propia residencia, así como otras fábricas destinadas a funciones diversas. Resaltan entre las obras arquitectónicas el Anabessa Bet o casa de los leones; el Wereket Ghemb, edificio de la biblioteca, que se usara con anterioridad como registro público; el Duket Ghemb, que es el lugar donde se almacenaran los granos; Wusheba Ghemb, las casas de los baños de vapor y Dorao Bet, la casa de las gallinas, que se cree fura utilizada para criar aves de corra, aunque haya versiones que aseguran que se trataba de otro sitio para baños de vapor públicos. La Debra Berhan Selassie, Iglesia de la Santísima Trinidad, mandada a edificar por el emperador Yasu el Grande, nieto de Fasil, fue la única construcción no dañada por los derviches. De forma basilical, está rodeada por un muro elevado que da acceso a un pórtico de dos pisos. Las pinturas de la pared oriental están dedicadas a la vida de Cristo, mientras que en la occidental se rinde culto a santos y emperadores. El legendario artista que realizó estas pinturas, Abba Haile-Meskel, retrató a sus personajes con los ojos y rostros oscuros de los etíopes y con el pelo negro.

 

 

 

 

 

Patrimonio Mundial
En Gondar se desarrolló una arquitectura que presentó rasgos de las contribuciones portuguesas, árabes, judías, indias. Además de esos evidentes aportes externos se constatan rasgos etíopes arcaicos. Es el caso de los arcos semicirculares apoyados en capiteles cincelados y de las hileras de piedras ligeramente protuberantes entre los pisos, que son comunes a todos los edificios de Gondar. Estas peculiaridades se pueden encontrar en monumentos anteriores a los cristianos. Por ejemplo, la organización de las piedras y la técnica de usar masas de barro para unir entre sí las pequeñas piedras irregulares es una tradición antigua, muy establecida en la construcción de casas en Etiopía. Los tejados planos apoyados en vigas de madera, son característicos de los aksumitas. La decoración de los muros exteriores, en los que con frecuencia se representan altares, cruces de Gondar y monjes sentados en el lomo de un león, es característica de la cultura etíope. La notable arquitectura de los monumentos de Fasil Ghebbi y Gondar hace de ellos un conjunto de valores excepcionales, razón por la cual fueron inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial, en 1979. A partir de esa fecha se emprendió el proyecto global de conservación que sirvió para consolidar las deficiencias estructurales de los edificios más amenazados y restaurar las murallas que rodean el complejo real.