16.- EL HILO ROJO DEL DESTINO

#CHINA

EL HILO ROJO DEL DESTINO

Según una creencia china, existe un hilo rojo que no se puede ver a simple vista, pero que une desde los dedos a dos personas diferentes y separadas; ellos le dan el nombre de YUAN. Pero, ¿a quiénes conecta este hilo?.

Los chinos creen que cada persona está conectada a otra con la que está destinada a estar y que ese hilo es el que las une estén donde estén. Como este hilo rojo, además de ser invisible al ojo humano, es resistente, capaz de soportar cualquier distancia, giro, nudo o lo que suceda, es un lazo que ningún obstáculo podrá romper y que mantendrá a esas dos personas siempre unidas.

 

 

Hay varias leyendas e historias sobre el hilo rojo del destino, y hoy os voy a contar las dos más populares.

La primera trata sobre un anciano que habita en la luna y que, cada noche, sale en busca de las almas presentes en la tierra que están destinadas a juntarse. Cuando encuentra esas dos almas que son la una para la otra, las ata con un hilo rojo para que no se pierdan.

 

 

Esta segunda historia, un poco más popular que la primera, cuenta que en un tiempo muy lejano un emperador de China, ante la noticia de que en una de sus provincias habitaba una bruja que tenía la capacidad de saber quién estaba destinado a quién, la mandó llamar para saber quién sería la mujer de su destino. La bruja accedió a decírselo y siguió un «hilo rojo» que lo llevó hasta un mercado callejero donde una campesina vendía productos con una bebé en brazos.

El joven emperador, indignado por estar «atado» a una simple campesina, mandó a matar a la bruja creyendo que lo que le había dicho no podía ser verdad y empujó a la campesina tirando a la pequeña al suelo recibiendo un golpe en la cabeza cortándose con el filo de un guijarro.

 

 

Al cabo de muchos años, cuando el emperador fue propuesto en matrimonio a la hija de un militar muy poderoso, el día de la boda vio a su mujer por primera vez y ésta tenía una cicatriz en la frente.

Su futura esposa era aquella pequeña que él mismo había tirado al suelo y a la que le había hecho tener tal cicatriz.

Gracias a esta última historia los chinos dicen que se demuestra que nadie puede escapar de la persona que es para uno, esa que nació para amarnos y nosotros para amarla. ¿Estaremos todos atados al amor de nuestra vida por un hilo rojo?