18.- LA FUENTE DE LA XANA

#ASTURIAS

LA FUENTE DE LA XANA

Cuenta la leyenda que allá por los años 783 a 789 de nuestra era reinaba en la pequeña monarquía asturiana, Mauregato, rey inepto y holgazán que se había comprometido con los musulmanes a entregarles cien doncellas cada año para desposarse con ellas.

No servía cualquier joven asturiana, con ser todas muy lindas, sino que queriendo asombrar a los árabes con las extraordinarias bellezas de su reino, se elegían las más hermosas mujeres que encontraba en sus dominios.

 

 

Mandó a sus guerreros que recorrieran las ciudades y aldeas y se apoderasen de grado o a viva fuerza, si se oponían, de cuantas jóvenes hermosas encontraran para que llevadas a la presencia del rey, eligiera éste las cien más hermosas destinadas a los harenes musulmanes.

Llegaron a Illés (actual Avilés) y se alojaron a la entrada del pueblo en una casa donde vivía un matrimonio con una bellísima hija llamada Galinda.

 

 

La madre salió a abrir la puerta y se alarmó al ver a los soldados porque pensaba que vendrían a por su hija, pero ellos la tranquilizaron diciendo que era otra la misión que les había traído a Illés y que al día siguiente partirían.

La madre no quedando tranquila, pensó en ocultar a su hija que había ido a la fuente a por agua. Galinda entró cantando a su casa, sin sospechar nada de la presencia de los guerreros.

 

 

Pero la doncella que era muy inteligente, procuró granjearse la simpatía de aquellos forasteros, cantándoles bellas canciones y les ofreció bailar para ellos, una danza que se debía bailar a la luz de la luna, en medio del bosque, y aquella noche cumpliendo los deseos de los guerreros salió con ellos para ejecutar su misteriosa danza.

 

 

Galinda se alejó del grupo so pretexto de preparar la danza y corrió hacia la fuente, para esconderse junto a ella. Allí oyó una dulce y melodiosa voz, que le decía:
《Si quieres ser tú mi xana, vivirás días dichosos》…
La joven le pregunto….《 ¿Qué debo hacer para convertirme en xana?》. Y oyó de nuevo….《Bebe un sorbo de mi agua y te verás libre de los soldados del rey, y acabarás con el tributo》.

Galinda se arrodilló junto a la fuente y aproximó sus labios a las aguas sorbiéndolas con ansiedad,… y vió que las aguas se separaban para recibirla en su seno.
Los soldados desorientados, empezaron a llamar a grandes gritos a la joven, sin obtener respuesta y acercándose a la fuente oyeron un delicioso canto, y allí vieron a Galinda que se había transformado en una maravillosa xana de belleza sobrenatural, que peinaba sus cabellos rubios, con un peine de oro.

 

 

Los soldados quisieron apresarla pero ella mirándoles con sus ojos verdes, les convirtió en carneros que pastaban alrededor de la fuente.

El rey alarmado por la falta de noticias, se llegó al lugar y tuvo conocimiento de la desaparición de sus soldados en la famosa fuente, encontrando allí a una muchacha de singular belleza y se dirigió a ella de forma autoritaria:
¿Xana…..dónde están mis soldados?…
¿Qué soldados, señor?
Los que mandé aquí para recoger a las doncellas.
Los que tu enviaste, señor, no eran soldados, sino corderos, contestó la xana burlonamente.

El rey enfurecido contestó que eran soldados como los que le acompañaban. La xana le contestó risueña:
-También son corderos, y puedes ser el pastor.
El rey aterrado volvió la cabeza y descubrió que le seguía un numeroso rebaño de corderos, y sus ricas vestimentas se habían convertido en las pobres ropas de un pastor.

 

 

El rey humildemente le prometió que si le devolvía a su estado original, rompería el pacto con los moros y terminaría con el tributo de las cien doncellas.
La xana accedió a sus deseos y les devolvió a su estado primitivo.

El rey desde su palacio mandó un mensaje a los moros refiriendo el hecho, ante la imposibilidad de cumplirlo por la promesa hecha a la xana….y así fue como nunca más se volvieron a ver soldados para recoger doncellas, gracias a la bella Galinda y que Avilés perpetúa en su memoria, donde aún se conserva la fuente de la xana.