21.- EL HOMBRE DE PALO

#Toledo

El hombre de Palo

Toledo es un lugar de leyendas e historias románticas, mágicas y misteriosas, la leyenda del hombre de palo fue una de las más extendidas en este lugar, una historia increíble que nos lleva al renacimiento en España.

Un prodigioso inventor y arquitecto de la época llamado Giovanni Torriani y conocido por todos principalmente como Juanelo Turriano, acabó siendo un prestigioso inventor trabajando directamente como relojero y arquitecto de Carlos V, y realizando su trabajo diario dentro de la Corte Real, reparaba y construía una estupenda colección de bellos y extraordinarios relojes.

Su gran imaginación y la inquietud por crear diferentes mecanismos para darles una utilidad prodigiosa, permitieron que Juanelo Turriano construyese al que se hizo llamar “hombre de palo”, un hombre formado de palos que este gran inventor pudo dar casi vida para que hiciese la labor para la que había sido creado.
Juanelo realizaba la construcción de este autómata a modo de entretenimiento como antes ya había realizado otros proyectos parecidos, y según cuenta su leyenda, había sido creado por este inventor con la intención de que le generara dinero, fue un recaudador de monedas muy peculiar, este autómata disponía de una pequeña ranura en la que las gentes de Toledo o los visitantes que acudían a verle le ponían un óbolo y con el gesto de reverencia el hombre de palo se despedía, un autómata fabricado en madera tremendamente peculiar que recorría las calles de la ciudad.

Según cuenta la leyenda, Juanelo hizo este invento cuando consciente de su gran deuda por las dos estafas que habían cambiado su vida, la primera por el mismo monarca que hizo oídos sordos a pagarle, y después por su hijo Felipe II que tampoco quiso pagarle por el artefacto ideado para subir el agua al Alcázar, decidió enmendar su ruina con un autómata que generase dinero para pagar sus deudas, aunque también se cuenta que lo había construido por interés altruista, con toda la intención de ayudar a la construcción de un hospital en esa ciudad.

La falta de mucha documentación al respecto no permite aclarar definitivamente las dudas que se generaron sobre esta leyenda, pero lo que sí ha quedado muy aclarado es que “el hombre de palo” recorrió de un modo u otro las calles de Toledo aunque no se determina exactamente si movía los pies y las piernas como dicen algunos o si se movía mediante pequeños railes construidos por su inventor.

Una calle en pleno Toledo, al lado de su Catedral, lleva el nombre de «Calle del Hombre de Palo»en honor al talento
y obra de Juanelo Turriano, uno de los más importantes inventores en la historia de Toledo.

 

 

 

 

Calle del Hombre de Palo. Toledo
Calle del Hombre de Palo. Toledo

 

Y esta de regalo:

 

Vista desde el interior de la Puerta del Sol.
Vista desde el interior de la Puerta del Sol.