12.- Mujeres Olvidadas

Enheduanna (o Enkheduanna)( 2285 a.C – 2250 a.C)

Nacida en la ciudad de Ur (actual irak). Hija del Rey Sargon I de Acad. Su nombre podria traducirse como » la Alta sacerdotisa de la Luna».

 

 

Su padre la nombró Suma Sacerdotisa del templo de Nanna [o Nannar] (dios-Luna sumerio) para intentar controlar el territorio sumerio.

 

 

Como suma sacerdotisa a demás de dirigir el culto, gestionaba el «giparu» (residencia de la Suma sacerdotisa ), supervisaba las cosechas y llevaba la administracion de los silos de cereal, de las fincas y hasta de las tabernas. Hizo de puente entre las culturas acadia y sumeria.

Es conocida por ser la primera escritor/a de la historia que firma un escrito. Excelente poetisa. Su obra más conocida es » Exaltación de Inanna» de 153 versos. Escritos en carácteres cuneiformes en tablillas de barro.

 

 

Fue teóloga, matemática y astrónoma. Con otros sacerdotes creó varios observatorios para ver la luna y las estrellas, en el interior de los templos religiosos y representaron mapas de los movimientos de algunos cuerpos celestes. También ayudó a crear uno de los primeros calendarios religiosos que hoy en día se utilizan para calcular las Pascuas cristianas y hebreas, y otros eventos religiosos.

 

 

 

Irena Sendler.

 

Os voy a hablar de una mujer de la que ya he hablado en alguna ocasión pero no en profundidad. Recuerdo perfectamente la primera vez que oí hablar de ella y como no fue nuestros bibliotecarios, esta vez era @Bikendi haciendo un eco del pasado, creo recordar, hablando de ella. Yo volvía de Bergara después de trabajar de noche y me tenía que meter una horita en coche para llegar a casa y que mejor compañía que la biblioteca. En el programa hablaron de la historia del arco, con un amigo suyo que practicaba el tiro con arco, pero lo que me impactó fue la historia de esta mujer, me emocionó muchísimo su historia. No me lio mas y voy al tema.

La mujer de la que os voy a hablar era una heroína magnífica, ella junto un pequeño grupo de personas lucharon contra uno de los mejores y más eficaces ejércitos de la historia y vencieron, la detuvieron y la torturaron sin conseguir que delatara a nadie y guardaba mucha información de la que pendían la vida de miles de personas, unas 2.500 aproximadamente, la condenaron a muerte y consiguió salvarse gracias a la ayuda de uno de sus carceleros, ¿se escondió? No, siguió realizando su trabajo con otro nombre como si nada.

¿Cuales eran sus armas y equipo? Una cofia, un traje de enfermera y una ambulancia que conducía un chófer amigo suyo. Y valor, mucho valor, un valor suicida a decir verdad. ¿Su enemigo? El ejercito nazi en Varsovia. ¿Su nombre? Irena Sendler.

 

 

En 1999, un grupo de estudiantes de Kansas que realizaban un estudio sobre el Holocausto judío se toparon por casualidad con el nombre de una mujer polaca y un dato junto al mismo: Irena Sendler, que así se llamaba, había salvado ni más ni menos que a 2500 niños del gueto de Varsovia durante la ocupación nazi. Salía a la luz, más de medio siglo después, la imagen de una ancianita a la que muchos de aquellos niños, ahora convertidos en adultos, reconocieron en los medios de comunicación. La historia de Irena Sendler fue la historia de una mujer valiente y con unos valores puros. Al margen de ideales políticos y religiosos, Irena se jugó de la vida para salvar a seres inocentes de una muerte segura.

Irena Sendler o Sendlerowa nació en Varsovia el 15 de febrero de 1910. En 1939 cuando Alemania invade Polonia, ella trabajaba en el Departamento de Bienestar Social, en los comedores comunitarios de la ciudad. En el año 1942 los alemanes crearon el gueto de Varsovia y ella se une al Consejo para la Ayuda de Judíos, conocido como Zegota, como miembro del cuerpo sanitario para encargarse de paliar los casos de enfermedades contagiosas. Ante la amenaza de una epidemia de tifus, los nazis fueron permisivos con las personas que entraban en el gueto para intentar frenar la enfermedad.

Y aquí comienza su lucha, consigue convencer a familias judías de que le den sus hij@s para que los sacara del gueto sin garantía de supervivencia, aunque si la tenían de que esos niñ@s en el gueto morirían, y a su vez a familias polacas para que cuidaran de los niños que se salvaban. Guarda registro de todos los niños y niñas y de sus correspondientes familias, tanto la original como la adoptiva, con la intención de volver a unir las familias judías. No lo consiguió con todas, muchas de esas familias habían muerto al finalizar la guerra, por lo que sus hij@s se criaron en las familias de adopción.

¿Como los salvaban? ¿Os acordáis de la ambulancia? Pues ahí los sacaban escondidos haciendo autenticas locuras para disimularlos, por que los niños lloraban al separarlos de sus familias. Llegaron a utilizar un perro que ladraba mucho al que el chófer le pisaba la pata cuando se cruzaban con los guardias para que ladraba y chillara y así disimular los lloros infantiles.

 

 

Los nazis la descubren y la detienen el 20 de Octubre de 1943, como ya he dicho fue torturada sin que sus captores le arrancaran los nombres de sus colaboradores ni la de las familias al cargo de los niños rescatados. La condenan a muerte y consigue escapar con la ayuda de un soldado que la apunta en la lista de ejecutados. Hasta el final de la guerra continuo su lucha con un nombre falso. Al terminar al guerra recuperó la lista con los nombres de los niños y la entregó al Comité de Salvamento de Judíos Supervivientes.

En sus propias palabras: “durante todo ese tiempo tuve la sensación de que no hacía lo suficiente, ese pensamiento me perseguirá mientras viva”
Tremendas palabras de una mujer que salvo cerca de 2.500 vidas solo con su valor, inteligencia y arrojo, no hice lo suficiente….

 

 

Tras décadas de vida anónima, cuando su fotografía fue publicada en los periódicos fueron muchos los hombres y mujeres que reconocieron en aquella mujer a la enfermera que salvó sus vidas durante la ocupación nazi de Polonia.

La Orden del Águila Blanca de Polonia, título de Justa entre las Naciones de organización Yad Vashem de Jerusalén o su candidatura al Premio Nobel de la Paz fueron algunos de los reconocimientos a una mujer quien nunca pensó que su labor humanitaria descubierta muchos años después levantara tanto revuelo. Para ella fue lo que tenía que hacer.

 

 

Irena Sendler falleció en Varsovia, el 12 de mayo de 2008. Tenía 98 años.

Esta es la mujer que quería que conocierais, una heroína anónima, generosa y como buena heroína valiente hasta decir basta. ¿Lucho por algún país? No ¿Ganó alguna batalla famosa? No, solo las importantes, las batallas de ayudar al vecino, de no mirar para otro lado, de no pensar: esto no es cosa mía, total a mí no me pasa. ¿Esas? Esas las ganó todas.

Y ya me despido de esta mujer agradeciendo a la biblioteca que me la descubrieran y sin evitar pensar cuantos ejemplos como este habrá a lo largo de la historia. Todos conocemos a los Alejandros, Aníbal, Cesar, Napoleón, ¿pero a las y a los Irene Sendler de la historia los conocemos? Yo no y me imagino que vosotr@s tampoco, quizás si supiéramos mas de personas así y menos de generales seriamos diferentes, no lo sabremos.

Os dejo este enlace de una entrevista a Irena ya muy mayor que a mí me ha emocionado mucho