16.- Maurits Cornelis Escher

Maurits Cornelis Escher es el maestro de las figuras imposibles, las ilusiones ópticas y los mundos imaginarios. Siempre interesado por representar con tridimensionalidad espacios paradójicos que desafían a los modos tradicionales de representación, se podría decir que abrazó el relativismo de su época. El mundo es mucho más de lo que se nos presenta ante el ojo, como bien sabían los artistas, literatos, intelectuales y científicos de la época. El mundo es inquietantemente relativo.

Por supuesto estudió arquitectura pero lo que le interesaba era la técnica de grabado en madera, la cual llegó a dominar con maestría. Su interés por las relaciones entre figura y fondo se consolida en sus viajes a Granada, donde conoce la Alhambra y sus motivos ornamentales. Ahí empezaría su característico uso de patrones que rellenan el espacio sin dejar huecos, o mejor dicho, cuyos huecos forman a su vez otras figuras.

M. C. Escher es un artista difícil de clasificar. Desde aquí, muy ingenuamente lo clasificamos dentro del Op-art, pero sin duda este movimiento (posterior a él) no representa el conjunto de su trabajo. A veces sencillo, a veces conceptual, a veces con mensaje o a veces sin él, su trabajo se basó en soluciones a problemas, juegos visuales y muy elaborados guiños al espectador, que a veces rozan lo onírico, lo abstracto y lo conceptual.

Le gustaba el blanco y negro, la simetría, lo infinito y lo limitado, las metamorfosis en las figuras…
El espacio es el protagonista en sus cuadros, ya sea por su estructura, su superficie o su proyección en un plano como espacio tridimensional.
Sea como sea, sus ilustraciones son uno de los ejemplos más interesantes del estudio del espacio y la psicología del arte en la historia.

En este monasterio habitan unos misteriosos monjes. Quizás están obligados a subir estas escaleras eternamente. Si se cansan, las pueden bajar, aunque quizás el esfuerzo sea el mismo: Ambas direcciones parecen llevar a los mismos sitios.

Pero un par de monjes rebeldes están descansando. Uno observa, puede que intentando resolver el problema mentalmente; El otro parece que llegó a la conclusión de que es absurdo realizar ese trabajo en el que nunca se va a llegar a la meta.

El grabado se basa en la Escalera de Penrose, un problema matemático que obsesionó a Escher, y que sería utilizado también en cine por Christopher Nolan en «Inception».

 

 

Escalera de Penrose
Escalera de Penrose

 

El origen del estudio de las figuras imposibles parece que tuvo lugar en 1934. En aquel año el artista Oscar Reutersvard era sólo un estudiante que, aburrido en las clases de Latín, llenaba de figuras los márgenes de los libros. Uno de sus pasatiempos preferido era dibujar estrellas de varias puntas lo más regulares posible. Un día trató de dibujar una estrella de 6 puntas rodeándola de cubos (Fig 1). Cuando lo hizo, descubrió que los cubos formaban una figura extraña.

 

figura 1
figura 1

 

figura 2
figura 2

 

figura 3
figura 3

 

Efectivamente, así es: los cubos forman 3 filas: el 1 y el 2, el 3 y el 4 y el 5 y el 6 (Fig 2). La primera fila y la tercera son horizontales mientras que la segunda es vertical. Los cubos 1 y el 6, por un lado, parecen en un mismo plano mientras que entre los cubos 2 y 5 hay una diferencia de altura, lo cuál es absurdo porque las filas que forman 1 y 2 y 5 y 6 son horizontales.

De todas formas, la intuición de Reutersvard le llevó a colocar tres nuevos cubos en la esquinas de manera que formaban un triángulo perfecto… e imposible.

 

 

 

En la publicación de la revolucionaria Teoría de la Relatividad por Albert Einstein, y no fueron pocos los artistas que ahí encontraron inspiración.

Uno de ellos fue M. C Escher, una especie de artista-matemático que reflexionó sobre figuras imposibles, ilusiones ópticas, espacios paradójicos y mundos imaginarios.

Con las teorías de Einstein en mente llegó a la conclusión de que el mundo es mucho más de lo que se nos presenta ante el ojo, como bien sabían los artistas, literatos, intelectuales y científicos de la época.

El mundo es inquietantemente relativo.

En su obra llamada explícitamente «relatividad», no existe el arriba-abajo, el frontal-lateral, dentro-fuera, etc… La realidad es según el punto de vista desde la que se mire.

 

metamorfosis
metamorfosis

 

Maurits Cornelis Escher muestra una serie de figuras que se deforman para formar otra, que a su vez se deforma para formar otra, hasta que al final, tras cuatro metros de progresión gradual, se regresa al dibujo inicial.

Escher combina sus obsesiones de artista-matemático para evocar los múltiples cambios que hay en la vida, pequeños o grandes cambios, que al final se traducen en volver al principio.

El holandés y sus juegos visuales… el infinito, los patrones, las metamorfosis… todo para crear nuevas leyes y extraños principios geométricos al servicio del arte y la ciencia.

Sus grabados (aquí en 4 colores: blanco y negro, marrón y verde) nos muestran nuevos universos, que de alguna manera encajan dentro del nuestro.

El artista empezó como paisajista, pero según parece, debido al mal tiempo del lugar donde vivía, abandona los paisajes para centrarse en los diseños que tiene en su mente, unos paisajes mentales como esta «Metamorfosis».

Con ellos consiguió el éxito artístico internacional. Incluso pudo rechazar la oferta que en 1969 le hizo Mick Jagger ofreciéndole mucho, mucho dinero a cambio de emplear una de sus obras en la portada del «Let it Bleed» de los Rolling Stones,

Jagger le escribió una carta: «Querido Maurits, durante bastante tiempo he tenido entre mis manos tu libro y no dejo nunca de sorprenderme cada vez que lo hojeo. Creo que tu trabajo es absolutamente extraordinario».

Escher le respondió con una escueta pero eficaz misiva enviada al manager del Stone, en la que rechaza la oferta, y añade: «… Y por cierto: le ruego que le diga al señor Jagger que para él no soy Maurits, sino el señor Escher».

 

 

Sobre una mesa, un dibujo cobra vida.

Del papel salen unos reptiles arrastrándose por la mesa y paseando sobre los objetos para acabar volviendo al dibujo.

Como muchas otras obras de Escher, esta litografía representa un concepto paradójico y no está exenta de cierto sentido del humor.

Pasamos de 2 a 3 dimensiones en un sólo paso. El lagarto se da un breve paseo por «la realidad», sorteando obstáculos como un tratado de zoología, una escuadra, un cenicero o un dodecaedro.

Aparece también un librillo que reza: JOB. No tiene nada que ver con la Biblia. Es un papel de fumar muy popular en Holanda en esos años.

Si analizamos el dibujo en 2 dimensiones veremos que tiene un módulo con el que podemos crear un mosaico infinito.

 

 

Maurits Cornelis Escher y otra de sus obsesiones: las particiones regulares de la superficie mediante la repetición y el ritmo…

Según Escher, es posible dividir cualquier superficie en figuras iguales, aunque para ello las figuras deben limitarse recíprocamente sin que queden espacios vacíos entre ellas. Son patrones que rellenan el espacio sin dejar huecos, o mejor dicho, huecos que forman a su vez otras figuras.

Esto ya lo hacían los árabes siglos atrás (ver por ejemplo la Alhambra de Granada), pero el Islam prohibe la representación de figuras, por lo que sólo se permitía a los artistas crear formas abstractas (geométricas, en el caso de ese monumento).

Escher quiso hacer esto mismo, pero con figuras concretas y fácilmente identificables (pájaros y peces) y lo consiguió en este hermosísimo diseño que podría extenderse hasta el infinito.

El vacío que dejan los peces lo llenan los pájaros, y viceversa. Son seres diferentes pero unidos, y todos nadan en la misma dirección. A veces, las matemáticas son la solución, aunque en muchas otras de sus obras, el artista hace ver todo lo contrario, que el mundo puede ser inquietantemente relativo.

 

Puzzle de Escher
El universo de M.C. Escher puede aparecer en vuestras pantallas. Sólo tenéis que completar este puzzle.

aqui podreis probar de hacer un cuadro de Escher muy facil y entretenido

 

M.C. Escher – About Escher
Explore the beautiful art of M.C. Escher. Learn about the artist’s life and work. Get the latest news about exhibitions, learn about the use of M.c. Escher’s work, and discover great products … página oficial de MC Escher

 

 "Print gallery" (1956).
«Print gallery» (1956).

En esta obra Escher utiliza una serie de ampliaciones progresivas de forma que el visitante que aparece a la izquierda de la obra está ampliado cuatro veces en relación a los cuadros y a la persona que aparecen abajo a la derecha. Pero el cuadro que aparece arriba a la izquierda está a su vez ampliado cuatro veces en relación al visitante (que sufre en el tamaño de su cabeza la transición hacia esa ampliación…). Y así sucesivamente de forma que la cornisa que aparece bajo la mujer asomada a la ventana estaría ampliada 256 veces en relación a las columnas que (en lo que da grandeza a esta obra) además la sustentan.

 

"Three worlds" (1955)
«Three worlds» (1955)

Escher llamó a esta obra «Tres mundos» porque en la imagen logra hacer coincidir la superficie del agua (con las hojas), la profundidad del agua (con el pez) y el exterior (con el reflejo de los árboles)

 

 "Belvedere" (1958)
«Belvedere» (1958)

Esta es sin duda una de las obras más clásicas de Escher. En el aparecen dos elementos dignos de mención: por un lado, como se puede comprobar en el detalle que hemos ampliado, aparece un plano con el dibujo de un cubo cuyas aristas «críticas» (¿están en primer o en segundo plano?) aparecen marcadas. El hombre sentado en el banco muestra un ejemplo de un cubo imposible (cuyas aristas están «a la vez delante y detrás»). Y como dice Escher, el hombre «contempla reflexivo el objeto imposible sin darse cuenta de que el belvedere a sus espaldas es un ejemplo más de tal objeto imposible». Ciertamente si uno observa las columnas se da cuenta que sufren el mismo problema que las aristas del cubo (y si no, ¿como podría la escalera apoyarse en el interior para acceder a la fachada?)

 

 "Waterfall" (1961)
«Waterfall» (1961)

Es uno de sus dibujos más conocido, si no el que más. Según Escher es una múltiple aplicación del triángulo imposible de Penrose. Efectivamente si uno observa la parte superior de la cascada, los dos primeros tramos del recorrido del agua en zig-zag forman con las columnas que separan los dos «niveles» un triángulo imposible. Más claro: el agua sufre una considerable caída a causa de la cascada pero, entre el inicio y el final de esta, hace un recorrido que las leyes de la perspectiva nos muestran como claramente horizontal, lo cuál por supuesto es incompatible con la caída antes mencionada.

 

"Día y noche" (1939)
«Día y noche» (1939)

Se convirtió en seguida en una de las obras más populares de Escher. En ella se producen progresivas transformaciones tanto en horizontal (durante la cuál el día se transforma en una noche que además es su espejo) como en vertical, en la que los terrenos de la superficie se transforman en aves que surcan (y llenan) el cielo.

 

"Mano con esfera reflectante" (1935).
«Mano con esfera reflectante» (1935).

Esta obra, de aspecto algo inquietante, en la que el pintor se retrata así mismo, es además un ejemplo de como en una pequeña porción de esfera se refleja gran cantidad del espacio que la rodea.

 

"Esfera con ángeles y diablos" (1942)
«Esfera con ángeles y diablos» (1942)

Forma parte de un proyecto para recubrir la esfera. Los motivos fueron diseñados por Escher por encargo de un amigo si bien la esfera fue tallada por Japón a partir de los bocetos del artista. Las particiones para recubrir la esfera requieren modificaciones respecto a las que teselan el plano.

 

 "Manos dibujando" (1948)
«Manos dibujando» (1948)

Este es uno de los trabajos con el que Escher quería mostrar los engaños del dibujo ya que, en este trabajo, cada mano pinta la otra, estando ambas además en un papel clavado con chinchetas que a su vez forma parte de la superficie plana que contiene el conjunto de la obra.

 

Aqui podreis ver todas las obras de Escher  :   M.C. Escher – 470 obras de arte – WikiArt.org

 

 

 

algunos cuadros de gatos y mochuelos 😜

 

Los enigmas secretos de Escher
Vivimos engañados. Creemos percibir la realidad como es y no es así. Lo demuestran las obras de Escher, un artista centrado en la geometría. ( más )

 

y ya para finalizar os dejo un podcast:

 

¡Te recomiendo que escuches este audio de iVoox! 11 – MC Escher, entre el arte, la magia y la geometría